MACRI: EL RECURSO DE CASACION SERIA INADMISIBLE

La anunciada decisión del procesado jefe de gobierno porteño Mauricio Macri de “desistir” de presentar un recurso de Casación contra el fallo de la Cámara Federal que confirmó su procesamiento parece obedecer más a cuestiones procesales que a la buena voluntad del imputado.

La Cámara Nacional de Casación penal y la Corte Suprema de Justicia tienen jurisprudencia pacífica en cuanto a que ese remedio legal sólo es viable cuando se trate de “sentencias definitivas o equiparables a tal”, por ocasionar un perjuicio de imposible reparación ulterior; y el procesamiento no lo es por lo cual el tribunal lo declararía “inadmisible”.

En la causa por el espionaje telefónico Macri tuvo garantizada la “doble instancia judicial” y su procesamiento fue revisado por el tribunal “de alzada”, la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal, motivo por el cual no corresponde la intervención de Casación.

Ante esa crónica con final anunciado el Jefe del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires declara a los medios de comunicación que “quiere” ir a juicio oral y el verbo tiene que ver más con una realidad inexorable que con la voluntad del imputado ya que están agotados los caminos previos al debate oral y público.

No parece tratarse de un acto volitivo sino de una imposición legal en la que los pasos procesales se suceden unos a otros independientemente de la voluntad de los interesados, así como de nada serviría que diga “no quiero” ir a juicio tampoco tiene efectos legales que manifieste su voluntad de ir a sentarse en el banquillo de los acusados.

Desde la defensa de Macri se argumentará que, aún ante la casi segura declaración de “inadmisibilidad” del recurso le queda a esa parte la posibilidad de recurrir “en queja” directamente ante la Casación, pero aquí seguramente volvería a recibir la misma respuesta: el rechazo al planteo.

El procedimiento establece que, cuando lo estime pertinente, el juez Norberto Oyarbide podría “dar vista” a las partes (fiscalía, querellantes y defensas) para que den su parecer sobre la “elevación a juicio” estimándose obvio que los acusadores oficiales y particulares se mostrarán a favor y la incógnita es la posición que adoptarán los defensores de Macri.

Si siguen a pie juntillas las declaraciones periodísticas de su asistido no deberían oponerse pero aunque así lo hicieren y pidieran el sobreseimiento; tampoco tienen todas las de ganar ya que las normas procesales establecen que la “elevación a juicio” es inapelable, aunque podrían plantear “nulidades” (destinadas seguramente al fracaso) con el objetivo que dilatar el debate.

No obstante más temprano que tarde Macri y el resto de los imputados deberá sentarse frente a los tres integrantes del Tribunal Oral en lo Federal que resulte sorteado para tramitar el juicio oral y público y ello no parece ser el fruto de una “decisión” del Jefe de Gobierno sino de la fría letra de la ley.

                                                 Por Miguel Sintas

Julio 25, 2010   Posteado en: Noticias

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